Donantes.
¿Qué donantes se pueden considerar ?.
Los donantes de órganos/tejidos pueden ser de dos tipos según la procedencia del órgano/tejido: donante vivo y donante cadáver.
Los donantes vivos son aquéllos que donan un órgano doble como el riñón; una parte del hígado, páncreas o pulmón; o un tejido como la médula ósea, para que pueda ser trasplantado a un familiar enfermo. Este tipo de donaciones se admite en la seguridad de éste no va a representar ningún problema de salud para el que dona. La mayoría de los donantes de este grupo son de médula ósea seguidos de los donantes de riñón.
Donante cadáver se denomina a la persona que dona órganos/tejidos para que sean extraídos tras su fallecimiento. En el momento actual, este tipo de donante es mayoritario y representa el 98% de los trasplantes de órganos sólidos realizados en España.
¿Quien puede ser donante?.
El donante más habitual es una persona que sufre bruscamente una lesión en la cabeza que le conduce a la muerte por destrucción completa e irreversible del cerebro. Normalmente, el fallecimiento se produce por traumatismo craneal, hemorragia cerebral o problema anóxico (falta de oxígeno).
¿ Porqué no pueden ser donantes de órganos la mayoría de los fallecidos?.
Los donantes de órganos tienen que fallecer en un hospital obligatoriamente. En concreto, en una unidad de Cuidados Intensivos. Es preciso que la muerte sea debida a lesiones cerebrales y se cumplan los criterios legales de muerte cerebral. En estas condiciones, se certifica clínica y legalmente la muerte de una persona que mantiene la circulación sanguínea y el funcionamiento de algunos órganos porque está conectada a un respirador artificial y con medicación específica. El diagnóstico de muerte cerebral precisa que tres médicos, distintos a los que van a practicar la extracción o trasplante, comprueben la ausencia de respuesta cerebral ante diferentes estímulos y de un electroencefalograma "plano" demostrativo de inactividad bioeléctrica cerebral. Estas pruebas se harán por duplicado con un intervalo de seis horas.
En estas especiales circunstancias, algunos órganos se mantienen válidos hasta el momento de la extracción en quirófano, pero sólo pueden ser donantes de órganos válidos entre el 1 y 2% de todos los fallecidos en un hospital.
¿ Que condiciones mínimas se requieren para ser donante?.
Los donantes de órganos son personas de cualquier edad (desde recién nacidos hasta 70 años o más) que gocen de buena salud hasta el momento de la donación. No pueden tener cáncer ni otras enfermedades infecciosas o de causa poco clara que se puedan trasmitir con la donación.
¿ Qué se puede donar ?.
En todos los casos sólo se procederá a extraer los órganos o tejidos con posibilidades de ser trasplantados. En este sentido hay que diferenciar los órganos denominados sólidos como: riñones, corazón, hígado, pulmones, páncreas; de los tejidos como: córneas, hueso, piel, cartílago y tendones. Para comprobar la validez y seguridad de los órganos y tejidos extraídos se tienen que realizar múltiples análisis y exploraciones radiológicas, con ultrasonidos o de otro tipo, que confirmen el buen estado de funcionamiento del órgano o tejido a trasplantar. Todas éstas pruebas confirmarán que el procedimiento de trasplante no va a ocasionar al receptor el contagio de ninguna enfermedad transmisible conocida.
Si se procede a la extracción de más de un órgano sólido (riñones, hígado, corazón, pulmón o páncreas) la denominamos donación multiorgánica. Si los tejidos extraídos son dos o más, hablamos de donación multitejidos.
¿ Qué cambios en el aspecto exterior provoca la extracción de órganos ?.
La cirugía que permite la extracción de órganos de un fallecido para trasplante se realiza de forma reglada en quirófano como otras operaciones de vesícula, apendicitis o de corazón. Siempre con el máximo respeto al cuerpo del fallecido. Tras la extracción de órganos, el aspecto externo del fallecido no cambia de forma apreciable y sólo queda una cicatriz suturada bajo la piel del tórax y abdomen.
¿ Cuanto tiempo dura la extracción de órganos?.
La extracción de órganos tiene una duración variable dependiendo del tipo y características de los órganos y tejidos donados. Habitualmente oscila entre 3 y 6 horas.
¿ Cuánto tiempo se pueden mantener los órganos extraídos antes del trasplante ?.
Depende de las condiciones del donante y del tipo de órgano. Para el riñón lo normal son 24 horas aunque es posible que funcionen tras conservación en frio durante 48 horas o incluso más. Corazón y pulmones solo pueden mantenerse durante unas seis horas. Hígado y páncreas hasta 12 horas. En cualquier caso, se prefiere trasplantarles cuanto antes. Los tejidos tienen un mantenimiento diferente y algunos se pueden ultracongelar y mantenerlos viables durante años; tal es el caso del hueso, ligamentos, cartílago y piel. Las córneas son válidas para trasplante tras siete dias de mantenimiento a 4º C. La médula ósea tambien se puede congelar y preservar durante periodos variables entre dias y semanas.
Estos intervalos son importantes para poder seleccionar el mejor receptor de entre todos los que esperan y que en ocasiones se encuentra en otros hospitales a miles de kilómetros de distancia.
¿ La donación de órganos interfiere con el funeral o el entierro ?.
De ninguna manera. La hora oficial del fallecimiento es única y es la misma haya habido donación o no. El funeral se puede hacer como se tuviera pensado, en la localidad del fallecimiento o en cualquier otra ciudad de España o del extranjero sin ningún tipo de dificultad o retraso.
¿ Podría excluir de la donación algún órgano o tejido concreto ?.
Usted puede especificar que órganos desea donar y cuales no en la seguridad de que se cumplirán sus deseos.
Si ingreso en el hospital por un accidente y allí conocen mis deseos de ser donante, ¿podrían dejar de hacer algo que salvara mi vida.?
Esta circunstancia es imposible. Los médicos que se encargan del tratamiento en la Unidad de Cuidados Intensivos son siempre distintos de los encargados de la Coordinación de Trasplantes y de los que realizan los trasplantes. Los médicos que cuidan al enfermo grave, solo se pondrán en contacto con los equipos de trasplante cuando observen criterios clínicos de muerte cerebral y la irreversibilidad de las lesiones cerebrales.
¿Servirán mis órganos/tejidos para donación tras padecer alguna enfermedad?.
En todos los casos evaluados para donación, se procede a una exhaustiva valoración de la función, integridad y ausencia de enfermedades transmisibles desde el donante. Puede ocurrir que alguna parte no sea útil, pero la mayoría de las veces es posible encontrar algún órgano o tejido válido para trasplante.
Mitos en donación y trasplante.
Al igual que sucede en otras tecnologías que se han desarrollado rápidamente, un gran número de rumores, mitos y malinterpretaciones se han concitado alrededor de los donantes y los trasplantes de órganos. La frustración que produce el elevado costo y el déficit de donantes, así como la imposibilidad de que muchos países puedan acceder a este tratamiento, ha contribuido a la difusión de estos rumores. Diferentes países han encontrado múltiples dificultades para contrarestarlos, pese a contar con argumentos sólidos proporcionados por investigaciones rigurosas.
En el desarrollo de estos mitos, conocidos hoy globalmente como leyendas urbanas, han contribuido notablemente periodistas sensacionalistas, políticos sin escrúpulos y gentes con intereses particulares bien definidos. Son muchos los que refieren haber conocido alguna noticia sensacionalista que relaciona la desaparición de niños en países pobres con su secuestro y muerte por mafias dedicadas a la venta de órganos y tejidos a países ricos con fines de trasplante. Ninguno de estos casos denunciados ha sido jamás probado. De ser ciertos, descubrirlos sería relativamente fácil, debido a la dificultad en ocultar una labor tan especializada como la extracción, transporte urgente y trasplante que precisa de la colaboración de muchas personas.
Sin embargo, sí existe algún tipo de comercio más o menos legal o tolerado, sí que existe en algunos países como India, Sudamérica y sudeste asiático es posible que alguien venda uno de sus riñones a un desconocido enfermo de insuficiencia renal crónica. Esta transacción, prohibida en todos los países occidentales y éticamente criticable desde nuestra cultura, sucede en un contexto económico de gran desigualdad social y con difícil acceso a la diálisis crónicas.
Este comercio de riñones resulta imposible en España y no sólo por la expresa prohibición de la Ley, sino porque ningún profesional sanitario accedería a colaborar con esta ilegalidad comprometiendo su prestigio y libertad. Por otro lado la Organización Nacional de Trasplantes y las autoridades Sanitarias de las administraciones autonómicas y locales controlan todos los donantes y todos los órganos trasplantados, de tal forma que nunca se podría realizar en España una operación de trasplante sin que donante y receptor sean conocidos y queden registrados.